PARADA MILITAR BICENTENARIO EJERCITO DE CHILE 2010

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BICENTENNIAL MILITARY ARMY OF CHILE 2010

REPORTAJES ESPECIALES E INFORMACIÓN ADICIONAL

miércoles, 19 de enero de 2011

GARCÍA EN CHILE

Alan García, el mandatario peruano, llegará a Chile en las próximas horas.

Arriba con un sequito de empresarios y altas autoridades del vecino país del norte. Llega también con un 65% de desaprobación interna a su gestión. Llega, además, en momentos en que la lucha electoral entre los candidatos al Palacio Pizarro ha anulado totalmente su protagonismo interno. El APRA y su propia imagen pública están en su más bajo nivel. A título de ejemplo, no presentaran un candidato propio del continuismo y la imagen de una gestión marcada por altas tasas de corrupción.
Tanto el mandatario García como su Canciller Belaunde califican el estado actual de los vínculos con Chile como “excelentes”, en este sentido ambos países atravesarían “…el mejor momento de las relaciones bilaterales…”. El objetivo oficial peruano sería, en palabras de Alán García, “fortalecer las relaciones económicas con Chile”. No deja de sorprender el inteligente manejo de la política exterior peruana hacia Chile. Paso a paso, lenta pero progresivamente, se ha impuesto la “agenda” al Edificio Carrera. Torre Tagle ha, a todas luces, “economizado” sus relaciones con La Moneda en el sentido que ha hecho primar la cuerda separada “comercial” por sobre la “politica”. Diversos factores han contribuido a ello, la más relevante es sin duda la naturaleza misma del nuevo liderazgo político chileno instalado en la casa de gobierno.
Parte relevante de la élite económica y comercial que “acoge” las inversiones chilenas en Perú viene a Chile, y de toda evidencia serán recibidas por su misma contraparte en Chile. Inteligentemente, García, ha utilizado los casi diez mil millones de dólares en capital exportado hacia su país desde Chile para su propio fin, integrándolo como un agente de política exterior a su propio servicio.
No parece existir una política geoeconómica chilena, “dirigida” desde La Moneda y que busque servirse de dichas inversiones para un usufructo político nacional, ya sea como un actor de influencia o persuasión político-económica. Lo “económico” no puede ni debe imponer sus criterios por sobre lo político y político-estratégico. Un principio que se ha olvidado o que se quiere obviar en función de intereses económicos que escapan a la lógica de los intereses nacionales de largo plazo.
García llega a Chile sabiendo que gran parte de su futura candidatura a la más alta magistratura peruana depende de los resultados de La Haya. Sigue apostando a ello.