PARADA MILITAR BICENTENARIO EJERCITO DE CHILE 2010

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jueves, 30 de septiembre de 2010

LAS PUGNAS INTERNAS DEL FRENTE MANUEL RODRIGUEZ

Una historia de intrigas, rivalidades y pugnas de poder describió el lunes el ex frentista Enrique Villanueva Molina (59) al juez Mario Carroza, durante el interrogatorio al que fue sometido como inculpado en el homicidio del senador Jaime Guzmán.
Enrique Villanueva Molina, foto actual

El ex cabo de la Fach admitió al juez haber sido un alto dirigente del FMR, del que llegó a ser su líder máximo en Chile por algunos meses, pero negó haber tenido participación en el crimen. En su declaración ante el ministro, Villanueva aseguró que fue alejado de la dirección nacional del Frente, en octubre de 1989, rechazando así la versión de Mauricio Hernández Norambuena en una entrevista a Chilevisión, en la que aseguró que Villanueva estaba al tanto de la planificación del crimen de Guzmán.
Tras interrogarlo, el magistrado resolvió dejarlo preso. Villanueva detalló al juez Carroza lo que aseguró era el origen de su disputa con Hernández Norambuena. Según dijo, estas rencillas explican el porqué "Ramiro" lo implicó en el caso Guzmán.
Según Villanueva, las diferencias con Hernández Norambuena se iniciaron en diciembre de 1987. El ex frentista reconoció haber cumplido un papel protagónico en la fase final del secuestro del teniente coronel del Ejército de Chile, Carlos Carreño. El caso era conocido al dedillo por Carroza, quien indagó la desaparición de cinco frentistas, secuestrados por la CNI en represalia por el plagio del uniformado.
Villanueva declaró que a fines de noviembre de 1987 viajó a Sao Paulo, Brasil, para recibir al "Príncipe", como denominaban a Carreño, de manos de "Ramiro", y hacerse cargo de su liberación. El plan original contemplaba trasladar al uniformado hasta Bélgica o México para su entrega, dos países en los que Villanueva tenía conexiones. Según el testimonio de Villanueva, debía encontrarse con Hernández Norambuena el 1 de diciembre de 1987 para que le entregara a Carreño. "Ramiro" no llegó sino hasta tres días después y sin el secuestrado. Cuando Villanueva le preguntó por el oficial, "Ramiro" le dijo que "estaba dopado en la pieza del hotel". Según la versión que le dio Villanueva al juez Carroza, lo que vino después fue un duro diálogo entre los dos.
"Esta operación es mía y yo la termino", le habría dicho Hernández Norambuena, señalándole que él se encargaría de la liberación. Villanueva, según su versión, se opuso y le exigió la entrega inmediata de Carreño. "Ramiro", por jerarquía, tuvo que aceptar y, poco después, debió enfrentar una sanción del FMR tras ser denunciado por Enrique Villanueva. Consultado por esta versión, el ex oficial dijo ayer que "es un capítulo cerrado en mi vida".
"Ramiro" tomaría revancha dos años después. Tras los errores cometidos por Villanueva en el ataque al aeródromo Tobalaba, en el que murió el tercer hombre del FPMR, Roberto Nordenflycht, Hernández Norambuena exigió una sanción.
Fuentes de la Fiscalía Militar señalaron ayer que están a la espera del testimonio de Villanueva para reabrir la investigación del secuestro.