PARADA MILITAR BICENTENARIO EJERCITO DE CHILE 2010

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BICENTENNIAL MILITARY ARMY OF CHILE 2010

REPORTAJES ESPECIALES E INFORMACIÓN ADICIONAL

miércoles, 26 de agosto de 2009

SUDAMÉRICA: ENTRE ALAN GARCÍA Y HUGO CHÁVEZ

Dos noticias están acaparando la atención regional.
La primera, de alta relevancia por sus implicancias y efectos imprevisibles (conflicto diplomático entre Colombia y Venezuela), mientras que la otra, un volador de luces que tiene un solo objetivo: incrementar el apoyo interno de aquel que ve, en las encuestas internas, una constante baja de popularidad (acusaciones de Perú hacia Chile y Bolivia).
La noticia relevante está aconteciendo, hoy mismo, en la frontera norte de América del Sur. La visión expansionista y de proyección de poder ideológico de Hugo Chávez y su chavismo salió a la luz. Chávez señaló que, "…la burguesía colombiana no quiere que esta palabra mía llegue al pueblo, tiene miedo de que la palabra de Chávez sea oída por el pueblo de Colombia (...) Por eso nos satanizan tanto". Consideró, asimismo, que su homólogo Álvaro Uribe quería impedir que el "chavismo llegue a Colombia" y sugirió "hacer un plan" para corregir la imagen "satanizada" que se tiene de él en el país vecino. Para ello Chávez le ordenó a su ministra de Información, Blanca Eckhout, hacer "todo lo necesario" para que sus planteamientos se difundan en Colombia. Y para lograrlo propuso "utilizar a nuestros amigos y aliados en Colombia, que son muchos". Chávez terminó su discurso con esta frase: "¡Pueblo colombiano, no caigas en la trampa, únete a nosotros para hacer la patria grande de Bolívar, la Gran Colombia!".
Un intervencionismo que Colombia ha señalado va a contrarrestar activamente y denunciar en la OEA. Un "lapsus" que traicionó a Chavez al llamar a modificar la estructura de poder subregional, dejando incluso presagiar una modificación de las fronteras y de la soberanía colombiana. Un escenario en donde Colombia es absorbida territorialmente por una Venzuela que se considera la heredera de la idea bolivariana de una "nación única sudamericana".
Una suerte de “guerra fría” se está inaugurando en esta zona, todos los ingredientes para una escalada del conflicto están dándose con actores extra estatales y extra regionales que podrían llevarlos a lo impensable. Hugo Chávez tiene dos frentes de batalla. Uno externo, pero también tiene abierto el interno. Seguir expandiendo su poder, llevando al límite el sistema democrático venezolano. Con acusaciones según la cual estaría instaurando una “dictadura en cámara lenta”, su imagen interna y externa está siendo sacudida en forma progresiva. El conflicto diplomático ya es ideológico. Cada uno está moviendo sus piezas, en un juego de ajedrez político-estratégico que puede encender pasiones y cegar la racionalidad de los actores.
En nuestro espacio vecinal, las declaraciones del mandatario Alan García aparecen "extrañamente" en momentos en que su apoyo electoral está siguiendo una curva descendente, con una desaprobación general del 68% según la última encuesta Ipsos. Toda la gestión del presidente peruano está cayendo al abismo ad portas del comienzo de un período electoral en donde Keiko Fujimori aparece primera en las encuestas. De la misma forma, la credibilidad del mandatario fue lapidaria para su imagen pública: Mientras un 50% lo consideró mentiroso, otro 43% acusa corrupción en su gobierno y un 74% desaprueba la gestión de todo su equipo de trabajo.
Es comprensible, políticamente hablando, la intervención de García. Instrumentalizar la problemática con Bolivia y de paso con Chile le permite desviar la atención de los problemas de popularidad que le afectan y que ponen en jaque su gestión. Alan está consciente que la animosidad entre su gobierno y el de Evo está para quedarse por mucho tiempo, pudiendo incluso transformarse en estructural. La reelección del mandatario indigenista es casi un hecho. Nada perdía en cristalizar aún más la animosidad boliviana hacia Perú, todo lo contrario, genera un efecto dominó que, publicamente, refuerza su imagen interna, pero que tiene un efecto perverso al aislar políticamente aún más al Perú. No hay que extrañarse de este comportamiento “regular y recurrente” de la clase política peruana: El “factor Chile”, recuérdenlo, forma parte del sistema político peruano. Ahora, se está agregando al este factor, el regimen boliviano.
La próxima reunión del UNASUR traerá sorpresas. Será todo un evento político regional. El más beneficiado con estas problemáticas es sin lugar a dudas Brasil. Su creación, su inspiración tiene un valor de uso claro y preciso: discutir los problemas que aquejan a la región de manera directa, sin intermediarios en el marco de un Consejo de Defensa Sudamericano otorga una legitimidad precisa a la potencia hegemónica benigna brasileña.

*Cristian Leyton Salas

1 comentario:

Intelligence, Defense, Security Service dijo...

Estimado Don Cesar, lamentamos los inconvenientes que le provocaron los cambios que menciona en su e-mail. Los cuales ya han sido modificados en razón de el articulo original. Quedamos siempre atentos a sus comentarios.

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